19 de diciembre
My Lady,
Esta carta no importa, su contenido no tiene sentido, sus palabras, son las palabras de un asesino. Con la misma mano que escribiré te quiero amiga mía, empuñe un arma y apreté un gatillo horas atrás, hasta provocar la muerte de quien el destino impuso en mi camino y lo más lamentable aun, es que tengo la plena seguridad de que lo volveré hacer. La incertidumbre de si había matado a alguien la vez pasada, ha carecido de importancia ya que en estos días tengo la seguridad de que esta vez lo he hecho. Hicimos una emboscadas y sorprendimos a esas personas, o “malditos” o “enemigos” o “hijos de puta” como los suelen llamar aquí, si habrías estado ahí…ver virar sus cabezas y notar como se dieron cuenta que estaban muertos antes de que disparemos. Ellos vieron la muerte y la vieron en mí. Me transforme, mi uniforme se convirtió en una túnica negra, mi rostro en calavera, mi arma en la parca. De pronto fui muerte, tome tres vidas desprevenidas. No fue en defensa propia, yo los ataque, como un cobarde, nuestra táctica gano la suya, ¡Que orgullo señor!, matamos a mas de cincuenta hombres todos ellos de espalda o durmiendo. A gente que en otra parte de la tierra se podrían convertir en amigos. Maldito ajedrez humano, si vieras como se sacrifican piezas, como mandan pequeños grupos para distraer y otros para sorprender. Ellos, nosotros; ambos gritan y se arriesgan por lo mismo “lo hacemos por la nación”, son tan graciosos, no saben como Bernard Shaw que “El nacionalismo es la extraña creencia de que un país es mejor que otro por virtud del hecho de que naciste ahí”. Esos son sus fundamentos, aúllan y se enorgullecen de su país, ven diferente al enemigo, solo por nacer en una tierra diferente. No soporto escuchar tal hazaña, de cómo los abatimos, cada uno de ellos hablando con los que no fueron acerca de ese asesinato. -“Los felicito señores”, “Deben estar orgullosos, su país lo esta por ustedes”- nos dijo nuestro querido y respetado superior, puede que mi país este orgulloso de mí, pero yo ya nunca lo estaré de él. Mis padres me lo dicen, mis compañeros y superiores, nunca me dijeron tantas frases hermosas sobre mi persona, se ve que tenía que matar para lograr el agrado de mis allegados. Mientras mas me siento horrendo, más maravillados quedan los demás…imagínate lo raro de esta situación que le digo a mi madre que he matado, y ella esta feliz, no sabe como me siento, tal vez debiera haberle mandado estas estrofas de Freddy Mercury…
Mamá, acabo de matar a un hombre
Puse una pistola en su cabeza
Apreté el gatillo, ahora él está muerto
Mamá, la vida acaba de empezar
Pero ahora tengo que ir y dejarlo todo
Demasiado tarde, mi hora ha llegado,
Escalofríos atraviesan mi espina dorsal
El cuerpo me duele todo el rato
Adiós a todos, tengo que partir,
Os he de dejar atrás y enfrentarme a la verdad
Mama, ooh,
No quiero morir
A veces desearía no haber nacido nunca
He cambiado, ya no soy lo mismo, ese adolescente de la ciudad, y este joven de la guerra, son completamente diferentes, sin embargo en esos dos mundos ambos se han sentido raros. “Raro”, tantas palabras para describir y solo puedo decirte la que menos dice, perdón My lady, ya encontrare palabras, cuando me descubra en este lugar.
Tu sigue con tu lucha que es más difícil que la mía, matar soldados es sencillo, solo se debe apretar un gatillo, cambiar mentes es complicado, lamentablemente quienes no tienen razón tienen ira y la ira, sin razón, solo lleva a la destrucción.
Besos My Lady...Ale..
Pd: Solo recuerda que si tu estas mal, el mundo lo esta.